Sopa & Caldo. Vivencias de plato y copa

Monvínic & Comerç 24

Publicado en Gastronomía, Vinos por sopaycaldo en Julio 18, 2008

Visita de mediodía al nuevo espacio “eno-gastronómico” situado en la calle Diputació 249 de Barcelona (932 726 187). De nuevo, y debido a la relajación vacacional, olvido mi cámara en casa. Hubiera valido la pena echar más de una instantánea. Monvínic és un elegante lugar que pretende aglutinar en un único espacio biblioteca, bar de vinos, restaurante y sala de conferencias. El sitio es bonito, oscuro y moderno. El diseño es obra de Alfons Tost. Después de la visita como cliente del bar de vinos, uno se queda con la impresión que, en el fondo, el espacio no deja de ser un restaurante caro con servicio de bar de vinos y espacio de lectura . En ningún momento noté las ganas de divulgar nada. Esta sería la parte negativa que se agrava con el horario, pues si la intención inicial era la de abrir por la mañana para que los más puristas disfrutaran de una gratificante cata matinal, la realidad es que el horario de cata se inicia a las 13:00 horas rompiendo parte de esa divinidad para acercarse un punto más a la realidad más mortal. La hora del aperitivo nacional o el postre europeo. En cuanto a lo bueno, pues una carta de vinos táctil la mar de chula (aúnque se nos “colgó” un par de veces), muy ámplia, con precios por botella muy ajustados, copas acertadas, servicio atento y cargado de buenas intenciones aúnque algo lento y despistado (supongo que por la falta de rodaje y asiganción de roles). Buena selección de unos 20-25 vinos por copas rondando los 2-3 euros por media copa y 5-6 por copa entera (relleno muy generoso, aúnque intuyo que el tiempo y los balances disminuirán las raciones) y fantástica predisposición a abrir por copas cualquier vino de la carta previa confirmación del precio por copa o media copa. ¡Ojo! creo que éste es el mejor detalle del lugar, el auténtico “quid” de la divulgación. Nuestro aperitivo se compuso de: FX Pichler Gruner Veltliner Federspiel Loibner 2005, maduro y sosegado en nariz però ácido, vivo y vibrante en boca. Ladoucette 2002 (AOC Poully-Fumé). De nuevo aromas maduros y frutosos en nariz, elegante, con recuerdos de lías. En boca es sabroso, corpulento y muy placentero. Camino Chardonnay 2004 (Monterey country; USA). Excelente vinito, excesivo en todas sus fases pero con un descaro muy placentero. Fruta voluptuosa y madera marcadísima pero con una gracia difícil de justificar. Mondavi Chardonnay Private Selection 2003 (Central Coast; USA). Menor en expresión que el Camino. Justito pero con cierta gracia. En total 9,00€ por probar 4 vinos en un entorno de lo más confortable y condiciones ideales. Repetiré.

Tras el aperitivo nos dirigimos al Comerç 24 o el reducto de cocina “glocal” de Carles Abellán. Sin rodeos: 170€ por 2 menús más un Plácet blanco 2006 (D.O.C.Rioja) a 24€ (blancos a precios razonables y tintos carísimos) me parece una minuta excesiva por el placer proporcionado, más teniendo en cuenta una lentitud exasperante, una separación entre mesas insuficiente y una climatización más digna de Torquemada que de un restaurante del siglo XXI.  Unos entrantes apetitosos e ilusionantes (aceitunas con anchoa, Macadamias con oro, cortezas de cerdo con guacaína, grissini con yogur de pesto y filo de parma con yuzu) dieron paso a un menú con más bajos que altos en el sentido que, siendo platos muy bien realizados y con cierta gracia y sorpresa, no destacan en cuanto a producto. Además, la lentitud rompía constantemente el tempo de la comida Uno se acaba la comida sintíendose algo vacio de alma y, desafortunadamente, de estómago. Los platos fueron Tártar de atún (rico), “barat” marinado con cítricos (fresco pero sin sorpresas), melón con jamón (justo), ravioli de sepia con múgolas a la crema (apetecible), alcachofas con bacalao (memorable), arroz negro con sepia de playa (justo), Rabo de toro con trufa de verano (épico). Refrescantes postres basados en trinomio mandarina-pasión-menta y Muesli-yogur-pasión. Sablé de piña con merengue con piña. Pan, aceite, chocolate, financiero y oreo de sésamo negro con vainilla. Con un servicio más acelerado se hubiera conseguido un resultado más placentero. En  todo caso, saludos a la eficiente camarera y a su notable nivel de catalán que en su reciente etapa en el Cingle todavía estaba por pulir. Puro ejemplo.

Lo Sarroquí

Publicado en Gastronomía por sopaycaldo en Enero 5, 2008

Oliveres de Sarroca

A principios de diciembre del 2007 se recolectaron las parcelas de aceituna arbequina que tiene un familiar cercano en el municipio de Sarroca de Lleida (El Segrià). La primera finca (foto) es “la Grallera”, situada en un enclave privilegiado porque queda protegida de los frios vientos hivernales. La otra finca, “la Fita”, queda más expuesta a los elementos  y suele producir menor cantidad de fruto. La edad media de los olivos de las dos fincas es de unos 50 años y no reciben ningún tratamiento químico y tampoco se riegan. Desde las fuertes heladas del 2001, las tierras de toda la zona han visto como se ha reducido mucho la producción, pues muchos olivos quedaron “quemados” por las heladas. Ahora, siete años después, empiezan a recuperarse pero la sequía que se inició con el duro verano del 2003 se lo está poniendo muy difícil. Este año 2007 la cosecha no ha sido espectacular pero, si mal no recuerdo, ha sido algo mejor que los dos últimos años. 

La mayoría de agricultores de la zona venden su producción a la cooperativa del pueblo que es la encargada de producir el aceite. Año tras año se consigue un producto de elevada calidad. Un aceite, como comenté en el post anterior, con muchas aplicaciones, tanto crudo como cocinado. Tiene un color amarillo fuerte, aromas afrutados, con notas de almendra y tomate. Tiene un sabor potente, con tacto denso y no muy amargo.