La Bota de Manzanilla Pasada (nº10)
Bueno, bueno, bueno, pues parec
e que la fiesta continua. ¡Menudo ejemplar! Otro increíble ejemplo de maestría. Un vino dorado, fresquísimo, con abundantes y abrumadoras notas salinas, almendradas, de algas y flor. En boca es seco, llena la boca de frutos secos, intenso, redondo y muy largo. Una delicia para los sentidos de la cual sólo puedo recomendar abusar. Abusar mucho. Un concepto, el de Manzanilla pasada, romántico, con su flor aguantando las embestidas del oxígeno y dando de si un vino épico, lujoso y, para verguenza de muchos, muy barato.Para leer algo en serio sobre este vinazo mejor os dejo extracto de la web de los maestros de www.equiponavazos.com:
“Se trata de un vino de poco más de 15 grados que fue seleccionado hace 22 años por Rafael Rivas, capataz de La Guita que ya se hizo cargo de las Bodegas de la Calle Misericordia cuando fueron adquiridas en 1986 por esta antigua casa sanluqueña de hondas raíces montañesas. Se apartaron 15 botas bodegueras en una solera de manzanilla bien criada con objeto de crear una manzanilla vieja de calidad excepcional que estuviera disponible para disfrute de los mejores conocedores del entorno familiar, así como, sobre todo y siguiendo la tradición, por si en algún momento hubiera sido necesario recurrir a ella para dar una ‘espuela’ al vino comercial de la casa. El creciente éxito de mercado de las versiones cada vez más ligeras y jóvenes de La Guita ocasionó que esta pequeña solera 1/15 se quedara por completo al margen de la comercialización, de modo que no ha sido objeto de ninguna saca en los cuatro lustros y medio transcurridos desde su creación con vinos que ya tenían su buena media docena de años de crianza biológica a sus espaldas. A fin de mantener su carácter y de que no se amontillara, el capataz Rivas ha ido cuidando con esmero de las 15 botas, tocándolas tan sólo para extraer cuatro o cinco arrobas (equivalentes a 16 litros cada una) de vez en cuando, incluso en años alternos, que eran repuestas con vino procedente de la mejor solera de La Guita. El resultado es una auténtica manzanilla pasada de singularísimo estilo. Como las de antes”