Sopa & Caldo. Vivencias de plato y copa

El Celler de Can Roca (14 junio)

Publicado en Restaurantes por sopaycaldo en Junio 16, 2008

Sin cámara ni bolígrafo nos presentamos siete personas (seis + mi pequeño ayudante) al nuevo restaurante de los hermanos Roca. Menuda pífia la mía, pues la velada dio para apuntar i retratar mucho. Lo siento, prometo ahorrar y volver otra vez, pero esta vez armado hasta los dientes.

El local les ha quedado la mar de chulo. Ocupa la antigua zona de banquetes que había, más o menos, delante del antiguo restaurante. La verdad es que el nuevo espacio les hace más justícia: moderno, muy moderno, cómodo y muy luminoso. Nos acomodaron en una mesa apartada, en un espacio ámplio y de ambiente relajado. El único pero de la comida fue la inexplicable lentitud entre que nos sentamos y nos sirvieron el primer plato (casi 1,5h). Se ganaron una pequeña reprimenda que funcionó, y vaya si funcionó, pues, a partir de ese momento todo fue auténtica relojería suiza.

Destaco la fabulosa carta de vinos, su bodega ejemplar y el trabajo de Carles, sumiller, a la altura del mejor Josep Roca de antaño,  éste ahora se dedica a otros enseres algo más estirados. Tomamos Emilio Rojo 2006 (D.O.Ribeiro); 38€. Majestuoso vino blanco, fresco, frutoso y muy ácido. Excelente inicio, aúnque antes de servir una segunda botella hubiera sido recomendable preguntar. Mancuso 2004; 48€. Una de las mejores expresiones de Garnacha de Aragón. Sublime. Muy bien servidos, con copas fabulosas y a precios más que justos. Aproximadamente un 30%-50% por encima de tienda. Vale la pena. En los postres un Chardonnay bortritizado de Borgoña del 95, cuyo nombre no recuerdo pero que resultó fantástico. Un Auslese de Maximin Grunhauser (bien escrito?) y algun que otro Mataró (Alta Alella) dulcificaron los postres.

La cocina de Joan Roca, ajena a polémicas facilonas se situa en un acertado punto medio entre los ejes de la tan publicitada polémica. Cocina de altura sin apenas fisuras. Productos de primera calidad con elaboraciones sorprendentes pero nada extravagantes. Apasionante y nada aburrida templanza. Los snacks (galleta de romero e hinojo, flor de calabacín encurtida en janciana con mini zanahoria y gelatina de curry y naranja, parmesano crujiente con pimienta de la Vera),y las tapas (guisantes -excesivamente pequeños- con velouté de hinojo, bombón de foie con melocotón de viña, caramelo de miel y viognier) rayaron un nivel muy alto, sorprendente y potenciador de un apetito que me quedó muy mermado después de un Arroz con sepia y perdiz (clásico de 1999) que, aúnque perfectamente ejecutado (arroz crujiente y con un perfecto ensamblaje de los ingredientes) se me antojó algo pesado. Tambíen tomé una ventresca de cabrito con leche merengada. Carne divina, fresca y jugosa. Mis platos los compartí con unos alucinantemente grandes y ricas cigalas ahumadas con curry y con otro segundo ahumado: un lomo de lubina fabuloso. Es bastante lamentable que no apunte el nombre exacto de los platos (y su precio) pero el retardo inicial causó estragos en mi pequeño ayudante. Evidentemente le tuvimos que dedicar, a momentos,  más atención a él que a los platos. Yo no como sin él.  Por cierto, tuvo mil atenciones. Grácias. Es un detalle que actualmente no abunda.

Una interpretación del perfume Thierri Muggler y un estratosférico cromatismo naranja fueron los postres elegidos. Café riquísimo con petit fours de rigor, normalitos. Obligada profanación de la bodega. Gracies Carles.

Volveré, si puedo, pronto. Al margen de las incidencias (propias y ajenas) no hay duda que El Celler de Can Roca supone, actualmente, una de las opciones Michelínicas más interesantes que existen, sobretodo por una acertadísima calidad percibida/Precio.

3 estrellas ya!

Orchestra of bubbles

Publicado en Música por sopaycaldo en Junio 11, 2008

El album de Ellen Allien & Apparat no es nuevo, pero creo que es uno de los mejores exponentes de la electrónica de los últimos años. Seco, duro, lleno de sine y triangle. Paisajes sonoros envolventes y muy plastificados. No pretende ser un disco tranquilo pero tampoco es desenfreno. Vale la pena echarle el oído.