Paciencia afortunada
Mis dos últimas botellas de Barón de Chirel 1995 y Roda I 1996. Tras una semana de muchos vinos “actuales” (ya contaré), me apetecía tomar unos vinos tranquilos y finos. Muchos buenos vinos de la Rioja de los 94, 95, 96 e incluso 98 todavía estaban libres de mermelada, así que pensé que estos dos vinos saciarían mi necessidad de finura. El primero fue el Barón de Chirel, un vino que, aunque caro (este costó 5200 pts), me gusta por su equilibrio entre fruta, crianza y finura. El vino parece mucho más joven, con un color intenso y sin rasgos de vejez. Aromas complejos a laca, madera, tabaco y una fruta roja más presente de lo que imaginaba. Sabor con cierto cuerpo, graso, amargo y con buen final. Bastante bueno pero sin emocionar. La verdad es que el Roda I impresiona bastante más. Con un color más abierto que se hace respetar. Aroma muy elegante y complejo, de difícil descripción. Notas de cedro, tabaco y especias. Los aromas frutales no se perciben con claridad . Boca elegante, aterciopelado y muy duradero.
Parece que he tenido suerte con la guarda de estos dos vinos: sanos y en buen momento de cata. Este round lo gana Roda por muchos puntos ya que me proporciona lo que realmente estaba deseando.
Filed under: Vinos |
Buscar
Tú estás actualmente navegando en Sopa & Caldo. Vivencias de plato y copa los archivos del blog

No Responses to “Paciencia afortunada”
Leave a Reply